Tuesday, May 01, 2007

De orgullo y otras cosas más

Estaciono mi bochito ochenta fuera de mi casa bajo un árbol de mora...no precisamente por elección...el caso es que de tantas moritas esta asqueroso y ni se diga por las palomas que ya lo tomaron como baño público, cualquiera debería abstenerse de subirse a él por riesgo a contraer alguna infección jeje.
Yo siempre he ido en contra de los limpiaparabrisas y los viene-viene pero la verdad nunca le había encontrado tanta utilidad como ayer...en mi acostumbrado trayecto casa-trabajo-casa se adueño de la esquina un singular limpiaparabrisas que puede llegar a reventarme de coraje por su particular "salto" a los cofres de los vehículos y su manera exigente de cobrar por sus "servicios", yo creo que lo que más coraje me da es que siempre se brinca mi vehículo (maldito!!! se deja llevar por las apariencias)...quizá porque ya siente que me conoce...digo vernos por el rabillo del ojo más de 2 veces al día es algo así como que ya muy serio jaja...el caso es que ayer por la tarde deseaba tanto se acercara a limpiarme los vidrios porque era un peligro manejar en esas condiciones no veía nadita de verdad pero no podía mostrarme débil durante mucho tiempo me negue a que lo limpiara y luego opto por saltearse mi vehículo. Pero me trague mi orgullo y le quite un poco de dureza a mi rostro y lo ví un poco más que por el rabillo del ojo...invitándolo a que saltara a mi cofre y le echara (en caridad de Dios) un poco de agua a mi pegajoso parabrisas...y así lo hizo...jaja le dí un para de monedas y se fue....pero lo más chistoso es que luego de limpiar otro vehículo regreso conmigo pero esta vez me limpió el vidrio de atrás que estaba punto menos que asqueroso jaja y luego se fue...así nomás... creo que es el hombre de mi vida.